La cirugía mínimamente invasiva, es una técnica quirúrgica que se realiza por medio de pequeñas incisiones (una o varias) quirúrgicas, con el objetivo de minimizar la agresividad del procedimiento.
Existen diferentes tipos de técnicas mínimamente invasivas como: Cirugía percutánea, Cirugía artroscópica, Cirugía endoscópica.
Para realizar la cirugía mínimamente invasiva, se introducen instrumentos quirúrgicos diminutos a través de las restantes aberturas.
En Institut de la Mà utilizamos, innovamos y promovemos la cirugía mínimamente invasiva desde hace más de 10 años, en todas aquellas patologías susceptibles de ser tratadas mediante estas técnicas dado que además de ser una técnica menos invasiva/agresiva, reduce el dolor postoperatorio porque reduce la inflamación quirúrgica, reduce el tiempo de recuperación y provoca menos cicatrización/adhesión que la cirugía convencional.
A través de pequeños cortes llamados “portales”, de aproximadamente 0,5 a 1 cm, se inserta una cámara en el interior de una articulación (lo que se denomina artroscopia) o en el interior de una cavidad (lo que se denomina endoscopia) a fin de guiar la cirugía mediante imágenes de alta resolución a un monitor.
Patologías susceptibles de ser tratadas
con cirugía mínimamente invasiva
Cirugía Artroscópica
- Rizartrosis
- Fracturas de codo
- Fracturas de Radio
- Fractura de escafoide
- Lesiones del fibrocartílago triangular
- Lesiones del ligamento escafo-lunar
- Quistes sinoviales o Gangliones
Cirugía Endoscópica
- Fasciotomía síndrome compartimental crónico antebrazo
- Liberación algoparesia cubital / nervio cubital
- Liberación túnel carpiano / nervio mediano
Cirugía Percutánea
- Fracturas de escafoides
- Fracturas de falanges
- Fracturas de metacarpiano




Cirugía con un mínimo abordaje quirúrgico a través de pequeñas incisiones en la piel o incluso de punciones (abordaje percutáneo). Se realizan intervenciones óseas o de partes blandas guiada a través de medios de diagnóstico por la imagen como la radiología o el ecógrafo.







La técnica se basa en la reducción cerrada de la fractura (mediante manipulación externa, sin abrir la piel) y osteosíntesis (fijación o estabilización de la fractura) mediante un tornillo endomedular (en el interior del hueso).

En los estadios más avanzados de Rizartrosis, en que las medidas conservadoras (como las ortesis inmovilizadoras, las infiltraciones o la rehabilitación) no son suficientes, se debe realizar un tratamiento quirúrgico.
En algunos casos seleccionados, en icatMA realizamos la cirugía mediante técnicas artroscópicas que nos proporcionan una visión directa de la articulación, pudiendo trabajar en ella con dos o tres pequeñas incisiones de unos 5 milímetros. A través de estos portales se realiza una limpieza de la articulación aumentando el espacio articular de la misma y evitando el contacto entre huesos degenerados. Posteriormente mediante un sistema de suspensión se previene el colapso articular evitando el uso de tendones propios del paciente.