Pulgar flexionado: Tenovaginitis Estenosante del Pulgar o Pulgar en resorte pediátrico

¿Qué es el pulgar en resorte?

Patología en la que el dedo pulgar hace un resalte o resorte al flexionarlo y estirarlo.

Pulgar flexionado: Tenovaginitis Estenosante del Pulgar o Pulgar en resorte icatMAOcurre típicamente en niños de entre uno y tres años y se produce por una discrepancia entre el tamaño del tendón flexor largo del pulgar y una polea fibrosa situada en la base del dedo. Las poleas digitales sirven para que el tendón tenga un recorrido adecuado y una función correcta. Cuando el tendón es más grueso que el tamaño de la polea, roza en su interior, se inflama y acaba produciendo un nódulo (nódulo de Notta) lo que provoca más dificultad en el paso. Cuando el nódulo del tendón pasa a un lado y al otro de la polea en los movimientos del dedo, se produce el resalte.

Si el proceso no se trata, el nódulo se hace progresivamente mayor provocando dolor con los movimientos. Finalmente ya no puede pasar por el interior de la polea, dejando el dedo bloqueado en flexión.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es clínico por la exploración de un especialista, no son necesarias pruebas complementarias como Rx o ecografías. En las fases iniciales notamos un resalte cuando el niño dobla y estira el dedo. Al cabo de un tiempo el niño se queja de dolor cuando se produce el resalte. Finalmente el dedo queda bloqueado con la punta del pulgar discretamente flexionada.

¿Cuál es el tratamiento?

La mayoría de los casos se solucionan espontáneamente, en general realizando un control clínico adecuado hasta los 6 años de edad, más del 90% de los pacientes mejoran sin tratamiento quirúrgico. En aquellos casos que no mejoran de forma espontánea, es necesario abrir quirúrgicamente la polea para que el tendón pueda deslizarse sin obstáculos y se recupere la movilidad del dedo.

La intervención quirúrgica se realiza haciendo un corte en el pliegue de flexión de la base del dedo pulgar para identificar debajo el tendón y la polea. Se corta la polea longitudinalmente para liberar el tendón y se comprueba que el dedo pueda moverse libremente sin que el tendón quede atrapado. Se cierra la herida de piel con un punto intradérmico que se reabsorve solo y no hay que quitarlo. Normalmente dejamos el dedo inmovilizado y la herida tapada durante 15 días.

¿Cuál es el resultado?

En general es resultado es excelente tanto con el tratamiento conservador como quirúrgico. El niño recupera la movilidad sin dolor.